Este artículo me ha dejado fascinada por tres "personajes" que aparecen en él, ellos son: El propio niño, los padres y las maestras.
Empezando con el niño creo que es asombroso el gran cambio que se efectúa en su comportamiento en un periodo de tiempo tan corto, como pasa de una negatividad y pasividad ante los estudios a las ganas de que pase el fin de semana para poder volver e ir al colegio.
En cuanto a los padres se observa en un principio la impotencia y la desesperación ante el comportamiento de sus hijos, como, ponían todo su empeño y sus fuerzas para sacarlo de esa situación pero les era imposible hacerlo solos y sin ayuda del colegio y concretamente de la tutora de su hijo.
Las maestras son cada una la cara opuesta de la moneda, la primera la pasividad o la comodidad de no querer ver los problemas que se le muestran y sobre todo el no querer solventarlos, y por otra parte el esfuerzo y la dedicación de la otra profesora pos sacar a ese niño de ese agujero en el que se encuentra y mostrarle lo que puede conseguir en el colegio, motivación, aprendizaje, socialización...y un sin fin de equivalentes con los que salir adelante.
En conclusión, creo que se muestra perfectamente, como puede afectar a un niño el comportamiento de su profesora, como con pequeñas cosas hechas día a día se consiguen grandes pasos. En definitiva, creo que es lo que nos están intentando enseñar cada día en la facultad, como enfrentarnos a situaciones particulares que pueden suceder y a cómo salir de ellas, aunque por supuesto esto se acabara de formar o construir cuando tengamos la oportunidad y la experiencia de hacer nosotros mismos grandes pasos con nuestros futuros alumnos.
Para
empezar con mi reflexión individual, quería hablar del tipo de centro en el que
curse durante la educación primaria y a su vez en la educación secundaria. El
tipo ideal de escuela al que asistí, a mi parecer es la “escuela barrio”, esta
escuela es la que acogía a gente de mi barrio, al igual que el instituto que
estaba algo más alegado que el colegio pero en el mismo barrio de vecinos. En
la escuela primaria recuerdo haber convivido con muchas culturas y con niños con ciertos problemas como el "Síndrome de Down" . Es cierto que
en esta etapa se podían regular mucho más Implicación en el territorio y grado
de aceptación de la diversidad, recuerdo que eso ayudaba mucho a mi forma de
pensar en niños de otra cultura a interesarme más por ellos y convivir de forma
más adecuada. Lo que creo que es muy positivo para evitar ese continuo rechazo
al que estamos acostumbrados ante personas que no comparten nuestras mismas
costumbres.
En
cuanto al instituto esta situación en algunos casos era un poco más difícil de
llevar, ya que el seguir una clase de forma
“habitual” para que la entendiéramos todos por igual, hacía que fuéramos un poco más
retrasados. Es decir para que hubiera
una buena relación entre enseñanza-aprendizaje. Ahora que he podido estudiar y
tener información más detallada veo que este problema se debía a que el
instituto intentaba ser lo más inclusivo posible, pero sin antes tener un
currículo adaptado a su situación y a raíz de ahí, tener estrategias, métodos, NEE…
un PEC adecuado para la situación individual de ese centro, adecuados para
cubrir las dificultades que atañe.
En definitiva, estoy muy contenta con la
educación recibida en ambos centros, es cierto que siempre se pueden mejorar
ciertas cosas, como utilizar mucho menos el libro de ejercicios y hacer
actividades mucho mas practicas, por ejemplo; pero de forma global ha sido una
gran experiencia positiva.
Marc Prensky: " El profesor del siglo XXI, ha de preparar a sus estudiantes, para un futuro incierto ".
Actualmente nos encontramos ante una sociedad muy avanzada tecnológicamente. Por lo tanto la educación necesita una transformación, una evolución, un cambio y crear un nuevo sistema educativo, lo más seguro es que el propulsor de ese nuevo sistema sean las TICs, es decir las nuevas tecnologías, los nuevos "cacharros", para alcanzar una buena evolución.
Hoy en día los niños son muy distintos a los que eran nuestros padres y abuelos anteriormente, están creciendo en un mundo muy avanzado tecnológicamente y desde pequeños están en contacto con esa tecnología. Para ponernos a su altura, debemos enseñar nuevas habilidades, competencias, para que esos niños estén preparados para un futuro. Los niños que nacen en este mundo tan tecnológico, Marc Prensky los denomina "Nativos o inmigrantes digitales".
Los videojuegos, tienen un papel muy importante. Personalmente, estoy muy de acuerdo con Marc Prensky, en cuanto a que los videojuegos tienen muchos más beneficios, que inconvenientes, siempre desde su justa medida, por supuesto.
La mayoría de los videojuegos tienen reglas que hace que nos proporcionen disciplina, objetivos que nos hace motivarnos para resolverlos, y a demás cooperación y colectividad, ya que hay videojuegos que permiten la posibilidad de jugar con tus amigos, sin necesidad de estar cerca. A demás, la mayoría de los juegos hacen que puedas personalizar tu personaje, y otras muchas posibilidades, como por ejemplo el resolver un problema u objetivo difícil que te proporciona el juego, conlleva a una testarudez y empeño en resolverlo, mientras que si lo hiciéramos con otras estrategias o metodologías, lo dejarían en cuanto pudieran.
Todo esto hace que los niños no aprendan por repetición sino que al estar más motivados y concentrados, toca lo emocional y hace que lo que aprenden, no se les olvide.
Los juegos pueden darte mucho tipo de competencias diversas como: cívicas, sociales, empáticas, de paciencia...como por ejemplo un juego educativo que aparece en el vídeo llamado: "Islas de Naraba" donde les van proponiendo retos que tienen que ir resolviendo por si mismo o incluso deben preguntar a los habitantes de esa isla, seguir una serie de pautas, saber como desarrollarlas... es decir socialización, cooperación, aprender a aprender, empeño...
Creo, que uno de los problemas principales es que la sociedad, más adulta aún no esta adaptada o acostumbrada a estos avances, los ven como algo negativo, prefieren continuar viendo como sus hijos se divierten jugando en la calle o leyendo un libro, que por otro lado son opciones magnificas, pero los niños de ahora se divierte con lo que se "lleva ahora" es decir, videojuegos, Internet. No se dan cuenta que los videojuegos a parte de la imaginación, que te puede dar un libro, hay una creación de la interacción rápida ante la resolución de muchos problemas que te surgen en un videojuego. Como bien dice Marc Prensky: " En vez de felicitarlos, porque han resuelto el problema, les decimos que terminen de jugar de una vez".
Las personas que no han nacido dentro de esta sociedad tan avanzada tecnológicamente, les ha costado mucho más entender las nuevas tecnologías porque han necesitado un aprendizaje previo, durante y a posteriori para saber usarlas, mientras que los "nativos digitales" los ponen en marcha directamente, sin necesidad de instrucciones.
Las nuevas tecnologías tienen riesgos, y en su caso Internet, es uno de los más peligrosos en cuanto al riesgo de mostrar datos muy personales en la red, fotografías e incluso puede deteriorar la visión de la realidad. Por lo que somos nosotros los que tenemos que enseñarle a adaptarse a ellas, utilizarlas correctamente.
Para finalizar, me llama mucho la atención su comentario sobre el TDAH, actualmente muy en auge, ya que se le diagnostica a muchos niños. Los niños, son capaces de mantener la atención durante un largo periodo de tiempo, sólo que debemos buscar los métodos y las estrategias que los motiven adecuadamente, para concentrarse en esa actividad y pongan todos sus sentidos en ella y resolverla correctamente.